¿Qué es la bolsa? ¿Y el Ibex-35? (Parte II)

 

Muchas gracias a pixabay.com por ofrecer el banco de imágenes gratuitas y a su autor StockSnap.

Hemos estado observando que la entrada que hicimos hace tiempo sobre la bolsa y el ibex-35 está teniendo mucho éxito y en vista que mucha gente busca información sobre el selectivo español , hemos decidido hacer otra entrada explicando más cosas relacionado con la bolsa. Resulta difícil explicar de una manera sencilla y rápida de como funciona todo este mundo, pero intentaremos resolver las dudas más comunes que suelen plantearse.

Como dijimos en la anterior entrada, las empresas salen a bolsa para financiarse de una manera más barata que en las entidades de crédito, aparte de las razones de publicidad, prestigio de la compañía… Esta financiación se realiza vendiendo la empresa por partes (acciones) a los inversores. Cuando una compañía sale a bolsa, es decir, pone a la venta las acciones de forma pública, se dice que realiza una OPV ( oferta pública de venta) valorando cada una de las acciones a una precio. El precio que fija para la OPV es valor de la compañía ( dividido por el número de acciones) más una prima. Esta prima hace referencia a los beneficios futuros y a la revalorización de la empresa en el futuro. Eso quiere decir que el accionista está financiando las inversiones que quiere realizar la empresa con el dinero recolectado a parte de pagar por la parte de la empresa que se está adueñando.

Una vez llegado a este punto, las acciones se pueden comprar y vender en el mercado financiero, pero la empresa ya se ha hecho con el dinero de los inversores. Es a partir de aquí donde mucha gente no entiende el funcionamiento de la bolsa. En este momento es como si la empresa estuviera en venta en todo momento en millones de partes y el precio de cada una de ellas depende de la oferta y demanda del mercado, es decir, cuando accionistas e inversores se ponen de acuerdo en el precio. Es como si fuera un mercado de segunda mano de acciones de las empresas.

Como ya dijimos en la entrada pasada, el precio dependerá de las expectativas de futuro de la empresa. Si éstas son buenas, los inversores comprarán acciones por dos motivos básicos: la empresa puede repartir buenos dividendos a causa de un aumento de los beneficios y el precio de las acciones se revalorizarán, ganando dinero. El precio de las acciones determinan el valor total ( o del % que corresponda) de la empresa, eso quiere decir que si sube la cotización de una compañía , ésta pasa a valer más.

Ahora vamos a hablar sobre el ibex-35. Este índice, formado por las 35 empresas más importantes de España, se configura de la siguiente manera:  podríamos pensar que cada empresa repercute 1/35 parte en el índice, pero no es así. Cada empresa “afecta” según su ponderación de la capitalización bursátil ( precio acción por número de acciones) sobre el total de la suma de las 35 capitalizaciones. Un ejemplo: si una empresa cotiza a 10€ con 100.000 acciones , capitalización bursátil 1.000.000€. Si las 35 empresas suman 10.000.000€ , eso quiere decir que esta empresa repercute un 10% sobre el selectivo ( 1.000.000€ dividido entre 10.000.000€).

¿ Por qué es bueno que suba el ibex y malo que baje? Como hemos dicho antes el precio se supone que depende de las expectativas de futuro, eso quiere decir que si el Ibex sube, las expectativas de las empresas más importantes de España en general son buenas y por tanto que la economía mejorará. Esto es la teoría, pero en estos tiempos que corren hay mucha especulación y las cotizaciones dependen de muchas otras variables.

¿Qué es el IPC?




El IPC (Índice de Precios al Consumo), es el indicador más común para medir la variación del nivel de precios. Si la variación es positiva la llamaremos inflación y si es negativa la llamaremos deflación. Sin embargo ambas la mediremos con el IPC.
Para ello, definiremos brevemente qué es la inflación: éste fenómeno es una variación positiva de los precios que la gente paga (si un bien  un año te cuesta 1€ y al año siguiente te cuesta 1,5€) y si la variación es negativa se llama deflación (si un bien un año te cuesta 1€ y al año siguiente te cuesta la mitad).
         La inflación afecta mucho el el poder adquisitivo de las personas debido a que son las que “pagan” los costes de éste efecto. Pongamos un ejemplo, a una persona le toca el premio vitalicio de Nescafé, y por tanto tiene derecho a recibir anualmete 10.000€ (para simplificar) durante pongamos 10 años para no eternizar el ejemplo y durante estos diez años hay una inflación suave de alrededor el 1% al año. Lo que pueda comprar el primer año con esos 10.000€  (pongamos 7.000€ en comida y 3000€ en fiestas) será muy diferente a lo que pueda compra a los diez años ya que el precio de la comida habrá aumentado aproximadamente un 10% subiendo así a 7.700€ y el precio de las fiestas a 3.300€. De tal manera que tendría que gastar 1.000€ más para seguir disfrutando de la vida. Éste es el efecto de la inflación.
Una vez definido qué es la variación en el nivel de precios, analizaremos el IPC. El Índice de Precios al Consumo esta formado por un listado de productos básicos (cesta de bienes inferiores) como agua, leche, huevos, trigo, frutas, verduras, carnes, pescados y demás productos que componen la cesta habitual de la compra diaria de una persona y que ponderan en función de su importancia de su consumo (no ponderará lo mismo el agua como la carne). En ella, se recoge y se suma según la importancia de cada bien todos los precios que conforman la cesta. Para ello, se hacen encuestas y seguimientos a multitud de familias para recoger mensualmente los datos.
El Instituto Nacional de Estadística es la institución encargada de la recopilación de datos y su publicación mensualmente, que a final de año elabora el promedio anual.
Existen algunas críticas a este indicador como que los consumidores pueden variar su cesta de consumo básica ya sea por cambios en sus gustos o por introducción de nuevos productos y por lo tanto la cesta utilizada para medir el nivel de precios deja de ser tan eficiente,  o que no se ve reflejada la economía sumergida.
A pesar de las críticas al IPC, este indicador resulta ser el indicador más eficiente y común para la medición de este fenómeno.

¿Qué es un Rescate?

Rescate

Esta es la palabra más oída en todas las conversaciones del mundo y la más temida por ciudadanos, inversores y gobernadores. La palabra rescate parece más compleja y rara de lo que parece, pero realmente es muy simple. Por eso, aquí , en Economía para Principiantes, explicaremos de una forma sencilla en qué consiste un rescate.

Un rescate consiste básicamente en conceder un crédito a un país , a una empresa o a una organización que no puede hacer frente a sus deudas y pagos, es decir, que está al borde de la quiebra. Evidentemente, este crédito hay que devolverse con unos intereses pactados de antemano. En nuestro caso vamos a centrarnos en un rescate a un país de la Unión Europea.
Cuando un Estado tiene un gran déficit público y no puede hacer frente a su enorme deuda, pide una rescate al presidente del Eurogrupo para obtener liquidez y hacer frente a sus obligaciones. Previamente, vemos como los inversores piden mayores intereses en sus bonos a causa de la desconfianza que tienen ante la solvencia del país y a éste cada vez le cuesta más colocar títulos de deuda. La “troika”, formada por el Banco Central Europeo, FMI y la Comisión Europea, es la encargada de negociar con el país en cuestión, la suma de dinero y las condiciones. Estas condiciones no solo consisten en unos intereses, sino que el país ha de presentar un plan de viabilidad y la troika impone una serie de medidas tales como subida de impuestos , recortes en el sector público para asegurar el pago de la deuda.

Las condiciones no siempre son estas, véase el caso de Chipre, que quieren imponer una tasa a los despositantes y en consecuencia hacer un corralito. Por tanto, las condiciones dependen del país , la situación y de la troika. El país rescatado pasa a estar en dominio de los acreedores, es decir, del Eurogrupo y la troika. Estos van revisando si las medidas se están llevando a cabo y si funcionan o no.

Si miramos los casos de Grecia, Portugal e Irlanda no es ninguna solución tajante. Estos países después de haber sido rescatados no muestran ningún signo de mejoría. Por tanto, no es ninguna panacea pedir un rescate, pero puede evitar una quiebra inminente.

¿Qué es el Precipicio Fiscal?

Al final de año vimos mucha tensión en Estados Unidos, con reuniones y negociaciones hasta el último minuto del 2012 y siempre con el titular Precipicio o Abismo Fiscal. Así que vamos a explicar brevemente de que se trata.
Como ya sabemos un Estado al final de año según lo que haya gastado y haya ingresado puede tener superávit o déficit fiscal ( podéis ver las definiciones en el apartado Diccionario). En el segundo caso, el gobierno debe dinero a sus acreedores y por tanto debe de pedir prestado dinero. En el caso de Estados Unidos, el gobierno debe pedir permiso al Congreso para financiarse. Éste último impone una máximo de endeudamiento que puede tener el Estado durante el año, es lo que se llama Techo de Deuda. Durante años este techo se iba aumentando, así como iba aumentando el déficit.
A mediados del 2011 EEUU llegó este limite de endeudamiento y por tanto tuvo que pedir permiso al Congreso para aumentar su deuda y financiar su déficit. El Congreso se negó a la petición si no se llevaban a cabo unas medidas. El 1 de agosto del 2011 si el gobierno no conseguía financiación , el Estado entraba en suspensión de pagos porqué no podría pagar a funcionarios, policías, bomberos… El último día el gobierno cedió a las peticiones del Congreso y aceptó que el 1 de enero del 2013 entraban en vigor unos recortes del gasto público y un aumento de los impuestos. Este plan de recortes supone una contracción de la economía para disminuir el déficit fiscal y si se contrae la principal economía mundial, todas van detrás. Así como si entra en suspensión de pagos, supondría la caída del grande del mundo, economicamente hablando.
Al final del pasado año, se intento negociar esta serie de medidas que entrarían en vigor el 1 de enero del 2013 que supondría la contracción de la economía estadounidense y el inicio de una recesión. Al final lo único que se pacto es que estas medidas no entrarían en vigor y dentro de dos meses volverían a reunirse. 

¿Qué son las preferentes?

La problemática de las preferentes es un tema de actualidad que lleva meses tras meses en los debates de los medios de comunicación. Mucho de los afectados se quejan del banco que no han sido del todo transparentes con la información de éstas y que se han aprovechado de ellos. Pero, ¿qué son las participaciones preferentes? ¿ Porqué hay este alboroto en contra de los bancos? Aquí , en Economía para Principiantes responderemos de forma sencilla y objetiva  estas preguntas.

Las participaciones preferentes son un producto financiero en que la entidad emite la preferente prometiendo un intereses anuales y el cliente lo compra a cierto precio. Si la entidad obtiene beneficios ese año cobrará los intereses, sino no. En el momento en que el comprador quiere recuperar el dinero invertido, tiene que ponerla a la venta en el mercado secundario para que alguien la compre. Teniendo en cuenta que se puede recibir mayor dinero invertido o menor, según las ofertas que haya. 
Los riesgos de comprar estos productos son varios. Su poca liquidez ( dificultad de venderlas al no haber compradores para recueprar el dinero invertido) y el precio de las preferentes depende de la oferta y demanda del mercado. Hay que tener en cuenta que si la entidad no tiene beneficios no se reciben los intereses anuales  y finalmente que este activo no esta cubierto por el Fondo de Garantías de Depósitos ( que si la entidad quiebra no se recupera este dinero). La razón de su alta rentabilidad es del mayor riesgo que se asume que otro producto financiero. 
Toda la problemática surgió porqué se vendían estos productos como muy seguros y ahora con la crisis las cosas se han torcido: no se reciben los intereses anuales; si se quiere recibir el dinero invertido no hay compradores o los pocos que hay ofrecen precios muy bajos. Por tanto, aparte de no recibir la rentabilidad prometida,  es imposible recuparar todo el dinero o gran parte de él.  
La soluciones propuestas por los bancos son canjearlas por acciones o bonos de la propia entidad respetando todo o casi todo el nominal o canjearlas por depósitos a X años a cierta rentabilidad.