¿Por qué el BCE ha bajado los tipos de interés al 0,25%?

Primero de todo explicaremos en que consisten exactamente estos tipos de interés. Éste es el mínimo por el cual el Banco Central Europeo deja prestado dinero a lo bancos comerciales a cambio de unos títulos como garantía. Semanalmente se efectúan subastas de dinero a los bancos que consisten de la siguiente manera: el BCE fija una cantidad de dinero a prestar y los bancos efectúan una oferta del tipo de interés que están dispuestos a pagar. El banco que ofreció el tipo más alto es el primero en recibir dinero, el segundo tipo de interés más alto es el siguiente banco en recibir y así hasta terminar con la cantidad del dinero que se quería prestar. Si algún banco pujó por un tipo de interés más bajo del estipulado por el BCE , directamente no recibirá nada.

Como más bajo sea este tipo de interés, menos cuesta pedir prestado dinero, por tanto los bancos se verán más atraídos a pedir dinero. En teoría, la función de los bancos es canalizar el dinero a las famílias y empresas. De esta manera, si ahora los tipos de interés son más bajos, se supone que los bancos prestarán a éstos dinero a un tipo de interés más bajo. Si los tipos bajan, las empresas y famílias pedirán más crédito para el consumo y la inversión, con su consecuente aumento de la producción y consumo conduciendo a una reactivación de la economía. Esto sería una razón de la bajada al 0,25.

Otra razón es trasmitir optimismo a la gente y a los mercados. El BCE quiere que la gente y las empresas vean que está dispuesto a llevar a cabo todas las medidas necesarias para ayudar a la economía europea a su reactivación y que no dejará que la zona euro se hunda. Como hemos visto en la primera razón, esto es una medida para relanzar la economía.

La tercera razón es luchar contra la inflación. En los últimos meses la inflación europea està muy baja, hasta el punto que en España en el mes de octubre hemos tenido deflación. Con la bajada del tipo de interés, se espera una inyección de dinero a la economía europea ( de los prestamos antes explicados) y esto conducirá a una subida de los precios.

Finalmente, hay que comentar que estamos ante una trampa de la liquidez. Esto consiste en que cuando los tipos de interés fijados por el banco central son muy bajos y juntamente con unas condiciones esta inyección de liquidez que se realiza no llega a la economía porqué los mecanismos de trasmisión económicos están rotos.

¿Qué es la austeridad?

La austeridad es un término últimamente utilizado en exceso para intentar justificar políticas económicas actuales. Sin embargo,  en el sentido cotidiano de la palabra, no tiene porqué significar lo mismo que se tiene en la percepción social.
En el sentido literal , la austeridad, refleja un comportamiento de una persona que intenta aprovechar al máximo sus recursos disponibles además de ser altamente reacio a cambiar su su estilo de vida sencillo y con pocos lujos, ello conlleva al intento de gastar el mínimo posible.
En el sentido económico, esta austeridad, se puede reflejar en una propensión marginal a consumir por debajo de la media, la búsqueda de un nivel de eficiencia técnica extremadamente alto en sus elecciones y con una preferencia de adversidad frente al riesgo .
La propensión marginal a consumir (PMgC), es un conepto que quiere indicar cuánto gasto se destinaría al consumo si una persona recibiera un euro más de renta. Si una persona recibe un euro de más, consumiría una proporción de este euro, el resto lo destinaría al ahorro. De ahí se deduce que la propensión marginal al consumo y la del ahorro (PMgS) sumen 1. Los austeros, por expresarlo de una manera simple, tienen una PMgC por debajo de la media en cambio una PMgS por encima de la media. De ahí que gasten poco y ahorren mucho.
Esta eficiencia técnica, en términos coloquiales, viene a ser que en las elecciones individuales (de cada persona) se exprimen al máximo cada recurso que se tiene.
La adversidad frente al riesgo quiere reflejar que ésa persona es muy reacia a prestar el dinero en una situación en la que hay un alto factor de incertidumbre y riesgo. Por ejemplo, esta persona invertiría antes en los bonos alemanes que en los griegos.
Hasta aquí la austeridad individual, de cada persona, sin embargo,  la polémica reside en las políticas de austeridad de los gobiernos.
Un estado, según la teoría económica, tiene tres funciones fundamentales; la obligación de estabilizar la economía (relajar la euforia en épocas de bonanza y evitar las crisis y depresiones), intentar mejorar la eficiencia de las empresas en su asignación de recursos, (hacerlas más productivas y eficientes) y por último con los impuestos recaudados redistribuir la renta para asegurar la supervivencia de la clase baja de la sociedad (equidad frente a los más favorecidos económicamente). Más tarde volveremos a la idea de eficiencia.
Las políticas de austeridad, vienen respaldadas por dos ideas de la teoría económica; la primera es un efecto ya explicado en un anterior post (“Intervencionistas vs. Liberales”) este efecto expulsión (crowding-out)explica que  un déficit público muy sonoro provoca un aumento de el interés de los bonos nacionales y esto incentiva a las empresas a invertir más en bonos y gastar menos en las empresas de la economía real. Para evitar el déficit público pues se controla el gasto público, al menos a corto plazo.
La segunda idea que respalda la austeridad es la de un estudio realizado por dos economistas estadounidenses Rogoff y Reinhart, recientemente devastado por los errores y modificaciones a conciencia en procesos econométricos por parte de los autores (para hacer cuadrar los números y dar validez económica a una posición ideológica). Este estudio defendía la idea de que un determinado nivel alto de endeudamiento público  frente la producción nacional provocaba efectos negativos sobre el crecimiento nacional. Por tanto se debe controlar el gasto público para no superar ese umbral de endeudamiento público perjudicial para el crecimiento del país.
Para concluir, las políticas de austeridad también van enfocadas hacia las ganancias de eficiencia en el proceso burocrático del estado, de tal manera que sea mas ágil y entorpezca lo mínimo posible la actividad económica. Esas ganancias de eficiencia se traducen en aligerar la los gastos superfluos y recortes de plantillas para aumentar la productividad de los funcionarios públicos.
La conclusión y moraleja de todo esto es que la austeridad a nivel individual no tiene porqué ser perjudicial siempre y cuando los gustos individuales vayan enfocados hacia ese camino. A nivel estatal existe un gran debate en el que este post no va a entrar para no generar suspicacias, aquí simplemente se han dado algunas de las razones por las que se pueden defender este punto de vista.

¿Qué es el poder de la escasez?

poder de la escasez

A primera vista  muchos de vosotros no sabréis qué es este concepto, pero está muy presente en el día a día y explica muchas de las cosas que nos rodean. ¿Por qué una Coca-Cola en el cine vale más dinero que en cualquier bar? O, ¿Consumir una bebida en un estadio de fútbol?

El poder de la escasez consiste en el poder que tiene una empresa sobre el precio de los bienes y/o servicios que vende, beneficiándose de un “cierto monopolio” en un lugar y momento determinado. Vamos al ejemplo de la Coca-Cola en el cine. Una vez has entrado en el cine y quieres beber, no puedes salir del recinto, así que la única opción es ir a comprar en el bar de allí. El cine se aprovecha de este hecho y sabiendo que una persona que quiere beber solo tiene la opción de comprarla allí (o pensar previamente y llevarla de casa) , pone el precio más alto ya que el consumidor estará dispuesto a pagar más, por ser esa la única opción. Juntamente a todo esto, el bar no tiene competencia, eso quiere decir que tiene el poder sobre el consumidor y sobre la competencia, básicamente porqué no hay.

A veces este poder se busca o ” se compra”. En el libro “El economista camuflado” de Tim Hardford (libro muy recomendado) pone el ejemplo de la situación estratégica de Starbucks en el metro. Esta famosa cafetería sitúa algunas de sus cafeterías justo en la salida del metro. De esta forma, los trabajadores que cada mañana van a contrarreloj hacia su destino se encuentran en su camino el letrero Starbucks. Éstos no tienen tiempo de ir a buscar otra local donde comprar un café y, por tanto, al cruzarse en su camino lo consumirán allí. Alomejor a 100 metros hay otra , pero ya supone perder un poquito más de tiempo.

Un ejemplo de “comprar” este poder es el que podemos ver en los centros comerciales (También descrito en el libro, poniendo el ejemplo de una cafetería cualquiera). Una tienda paga más por el local que compra o alquila en el centro comercial a cambio de tener la exclusividad de su negocio. Eso quiere decir que será el único negocio de la zona y la gente solo podrá ir allí a consumir.

Evidentemente, en los ejemplos expuestos, los empresarios subirán los precios al tener la exclusividad y el monopolio de la zona. Los consumidores al estar dispuestos a pagar más por esta escasez beneficiarán a las empresas en forma de un aumento de ingresos.

Bibliografía : “El Economista Camuflado” Tim Hardford

¿Qué es el IPC?




El IPC (Índice de Precios al Consumo), es el indicador más común para medir la variación del nivel de precios. Si la variación es positiva la llamaremos inflación y si es negativa la llamaremos deflación. Sin embargo ambas la mediremos con el IPC.
Para ello, definiremos brevemente qué es la inflación: éste fenómeno es una variación positiva de los precios que la gente paga (si un bien  un año te cuesta 1€ y al año siguiente te cuesta 1,5€) y si la variación es negativa se llama deflación (si un bien un año te cuesta 1€ y al año siguiente te cuesta la mitad).
         La inflación afecta mucho el el poder adquisitivo de las personas debido a que son las que “pagan” los costes de éste efecto. Pongamos un ejemplo, a una persona le toca el premio vitalicio de Nescafé, y por tanto tiene derecho a recibir anualmete 10.000€ (para simplificar) durante pongamos 10 años para no eternizar el ejemplo y durante estos diez años hay una inflación suave de alrededor el 1% al año. Lo que pueda comprar el primer año con esos 10.000€  (pongamos 7.000€ en comida y 3000€ en fiestas) será muy diferente a lo que pueda compra a los diez años ya que el precio de la comida habrá aumentado aproximadamente un 10% subiendo así a 7.700€ y el precio de las fiestas a 3.300€. De tal manera que tendría que gastar 1.000€ más para seguir disfrutando de la vida. Éste es el efecto de la inflación.
Una vez definido qué es la variación en el nivel de precios, analizaremos el IPC. El Índice de Precios al Consumo esta formado por un listado de productos básicos (cesta de bienes inferiores) como agua, leche, huevos, trigo, frutas, verduras, carnes, pescados y demás productos que componen la cesta habitual de la compra diaria de una persona y que ponderan en función de su importancia de su consumo (no ponderará lo mismo el agua como la carne). En ella, se recoge y se suma según la importancia de cada bien todos los precios que conforman la cesta. Para ello, se hacen encuestas y seguimientos a multitud de familias para recoger mensualmente los datos.
El Instituto Nacional de Estadística es la institución encargada de la recopilación de datos y su publicación mensualmente, que a final de año elabora el promedio anual.
Existen algunas críticas a este indicador como que los consumidores pueden variar su cesta de consumo básica ya sea por cambios en sus gustos o por introducción de nuevos productos y por lo tanto la cesta utilizada para medir el nivel de precios deja de ser tan eficiente,  o que no se ve reflejada la economía sumergida.
A pesar de las críticas al IPC, este indicador resulta ser el indicador más eficiente y común para la medición de este fenómeno.