El síndrome del cortoplacista

el sindrome del cortoplacista

En la vida y en el día a día hay que tomar decisiones constantemente, a nadie se le escapa. Algunas tan absurdas como que camisa ponerse o qué tipo de pasta comprar, otras un poco más importantes como apuntarse a inglés o a clases de salsa y otras tan importantes como si estudiar carrera universitaria o ponerse a trabajar. Cada una de ellas tienen unas consecuencias en menor o mayor proporción en el tiempo. En la vida económica pasa exactamente lo mismo,  las empresas, Estados, las familias y los individuos tienen, o mejor dicho tenemos, que tomar decisiones económicas con sus respectivas consecuencias.

En muchos casos, la gente toma decisiones buscando la satisfacción inmediata y cuando más alejado esté en el tiempo la recompensa o el fruto de la acción, más reticente está a llevarla a cabo. También ocurre que solo se piensan en las posibles consecuencias positivas, pero no se quiere pensar en las negativas. Donde quiero llegar es que en muchas ocasiones solo se toman decisiones para el corto plazo sin pensar en el largo plazo, obviando que es más importante el segundo para tener una salud financiera estable. Para hablar de esto, que yo llamo el síndrome del cortoplacista, utilizaré tres agentes económicos que en ocasiones sufren de este fenómeno: Estado, empresa y familia (o individuos).

El principal agente que sufre de este síndrome es el Estado y la razón es muy sencilla, el partido político que entra en el poder tiene cuatro años de vida asegurados, por tanto no les suele interesar tomar decisiones a más tiempo vista. Es aquí donde empieza el primer gran error: la educación. En España necesitamos un profundo cambio educacional, hacer un proyecto ambicioso a largo plazo, para garantizar a las siguientes generaciones un sistema fuerte y sólido. Para mi, la salida de la crisis empieza en este punto, ya que sufrimos un gran problema de ética, valores y moral. ¿Qué pasa? No interesa a los de arriba dedicar gran cantidad de tiempo y recursos en un fin cuyos resultados no se verán dentro de una generación posterior y por tanto no se podrán colgar posibles medallas. Sin hablar que el siguiente gobierno seguramente cambiará todo el proyecto estableciendo uno de nuevo. Pero no solo en la educación, sino en los asuntos puramente económicos pasa lo mismo: mercado del trabajo, sistema financiero, presupuestos, sistema de pensiones… Quieren tomar decisiones a corto plazo pensando en su corta esperanza de vida en el poder, cuando realmente necesitamos profundas reformas.

Después ya pasamos a las empresas, donde sus dirigentes quieren buscar abundantes beneficios y por eso se toman medidas a corto plazo. Evidentemente, no se produce en todas las empresas, ni mucho menos, pero sí que es cierto que hay una cierta tendencia. Sobretodo en las compañías cotizadas, que buscan el incremento rápido del precio de la acción. También es verdad que hay situaciones que requieren el uso de estas medidas, cuando, por ejemplo, la empresa se está dirigiendo a la quiebra o hay algún imprevisto importante. En estos casos, urge tomar decisiones rápidas y eficaces para evitar el desastre. Con todo esto no quiero decir que no se hayan que tomar decisiones a corto plazo, ni mucho menos, sino que hay que tener en cuenta todos los plazos posibles para así garantizar la continuidad y sostenibilidad de la empresa y su creación de valor. El problema es que a veces los directivos se olvidan de un buen plan estratégico en un horizonte temporal lejano, buscando colgarse medallas inmediatamente. Desde mi punto de vista, esto solo puede traer problemas.

Finalmente, el otro agente económico donde encontramos casos de síndrome del cortoplacista es en la unidad familiar, tanto familias como individuos. Aquí he llegado a oír todo tipo de historias, pero todas tienen en común el consumo y satisfacción inmediata que se busca, sin pensar en las consecuencias futuras de éstas. A veces la gente pide una hipoteca sin pararse a pensar durante cuánto tiempo tendrá que ir pagando al banco y cuánto supone esto de su sueldo. La persona o personas ven una casa de ensueño para vivir, pero después de firmar y pararse a leer dicen: ¿tantos años tendré que pagar y esta cantidad de dinero? (que quede claro que no estoy hablando de las posibles actuaciones dudosas de los bancos, sino de la parte más clara de una hipoteca). Otros que pagan una importante entrada al contado para una casa sin saber si el banco les concede la hipoteca. De la misma forma en que empiezan a pagar viajes, coches, pedir préstamos, pero tienen deudas pendientes con otras empresas o personas. Muchos, conducidos por la irracionalidad humana, no ven más allá de tener lo que se quiere, sin pensar en lo que cuesta realmente.

En definitiva, quería hacer esta reflexión desde hace tiempo y que he apodado el síndrome del cortoplacista. Evidentemente no estoy generalizando ni diciendo que todo el mundo haga lo mismo, pero si que es destacable que hay personas que no miran más allá de mañana en cuanto a asuntos económicos se refiere. Para eso, tanto  la familia, empresa o gobierno tienen que quitarse esa venda en los ojos que les impide ver más allá y poder hacer una fuerte planificación pensando en el futuro y no solo en el presente.

Pere Antoni Taberner

¿Qué es la tasa de paro?

paro

Todo el mundo sabe qué es la tasa de paro  y mucha gente pensará que no hace falta escribir una entrada sobre este tema, pero creemos que es interesante explicar cómo se calcula. Para empezar, ¿A quién se considera desempleado? ¿Sobre qué población se calcula el porcentaje? ¿Todos los habitantes del país o región? ¿Solo los mayores de edad? Además, ¿cómo se recogen los datos? ¿Van casa por casa a preguntar? Mejor vamos a desvelar la respuesta de todas estas preguntas.

La tasa de paro o tasa de desempleo es el porcentaje de personas que están en edad, condiciones y con la intención de trabajar pero no tienen un trabajo en una cierta región (país, CCAA, ciudad, población…). Por tanto, es el cociente entre la población desocupada entre la población activa y todo esto, multiplicado por 100 (para obtener el porcentaje). Vamos a explicar estas poblaciones:

Activa: todas las personas de 16 años o más que están trabajando o están dispuestas y en condiciones de poder trabajar. Se descompone entre la ocupada y desempleada/desocupada.

Población activa= población ocupada + población desocupada

Ocupada: toda persona de la población activa que está trabajando.

Desempleada: toda persona de la población activa que no tiene trabajo, pero está buscando o ha sido suspendida y esperando a volverse a incorporar o el mes siguiente empezará a trabajar.

Una vez visto la definición de tasa de paro y su cálculo, vamos a explicar las dos formas que hay en España de recoger la información necesaria para poder dar los datos que vemos en los medios de comunicación.

El principal método utilizado en España es la Encuesta de Población Activa, conocida como EPA, que la realiza de forma trimestral el INE (Instituto Nacional de Estadística). Se trata de una encuesta que se realiza a 65000 familias, lo que supone unas 200000 personas. Al realizar la encuesta el periodo que tienen que tener en cuenta los encuestados a la hora de responder es la semana anterior. Después de un mes y medio de la recogida de datos, mediante técnicas estadísticas, dan a conocer el resultado. Es el mismo sistema que se utiliza en toda Europa y por tanto, nos permite comparar con nuestros vecinos del continente. Para más información: página oficial.

El otro sistema utilizado es el uso de los datos del paro registrado en la oficina de desempleo, el SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal), el antiguo INEM. Este método depende de si realmente todo el mundo que busca trabajo está apuntada o no, por tanto, no podemos saber si los datos son 100% exactos. Para más información: página oficial.

Reseña “El hombre que cambió su casa por un tulipán”

El hombre que cambió su casa por un tulipán

El autor, Fernando Trías de Bes, es economista especializado en mercadotecnia e innovación y escritor de libros de economía/empresa y de obras de ficción. Estudió Ciencias Empresariales en ESADE, donde después hizo un MBA conjuntamente con la Universidad de Michigan. Actualmente escribe para El País Semanal y para el suplemento “Dinero” de La Vanguardia. Es profesor asociado de ESADE y socio-fundador de Salvetti&Llombart.

Fernando Trías de Bes nos ofrece un ensayo sobre las burbujas económicas, el cual recibió el Premio de Temas de Hoy 2009. En la primera parte del libro, nos explica las principales burbujas de la historia, empezando con la famosa Tulipomanía en Holanda, pasando por la de los Mares del Sur, el crac de 1929, la de Japón de los años 90 y terminando con la burbuja inmobiliaria más reciente. Con una expresión entretenida y muy cercana, consigue explicar con gran detalle lo ocurrido en cada una de ellas. Personalmente, es un tema que siempre me ha llamado la atención y nunca había encontrado explicaciones con tanto detalle sobre las famosas burbujas.

En una segunda parte, hace un análisis de lo que el autor llama el “Síndrome del necio”. Hace referencia al comportamiento de las personas inmersas en la burbuja y que no ven más allá de ganar dinero fácilmente. Describe el comportamiento de un especulador en 10 síntomas, ordenados por orden cronológico dentro de una burbuja. En cada uno, pone los ejemplos reales vistos en el pasado.

En esta parte, dedica un apartado a clasificar los diferentes tipos de burbujas que existen mostrando las diferentes características de cada una de ellas y diferenciándolas. Para mi, es la parte más interesante del libro, por el carácter didáctico que supone y por lo interesante que es la clasificación que propone.

Finalmente, hace una reflexión y conclusión de lo que tenemos que aprender de las burbujas para no volver a caer en ellas, así como un análisis de lo que ha ido fallando y buscando responsabilidades. Me parece muy curioso el epílogo del libro porque básicamente pienso lo mismo y siempre lo he dicho. Éste se llama “La próxima burbuja”, en la cual habla que no sabe cuándo, cómo y dónde ocurrirá la siguiente burbuja, pero seguro que seguirá el esquema de las cinco anteriores. Y termina el libro con la siguiente frase: “Por desgracia, la gente siempre olvida”.

Finalización de la Campaña de Fomento de la Lectura

El pasado 30 de junio finalizó la campaña de fomento de la lectura impulsada por el Gremi de Llibreters de Mallorca con la colaboración de Mallorablogs y el apoyo del Consell de Mallorca. Los blogueros hemos colaborado con un total de 33 reseñas, de las cuales Economía para Principiantes participó con la reseña del libro “El Capital en el siglo XXI” de Thomas Piketty.

A partir de ahora seguiremos utilizando esta sección de manera autónoma haciendo reseñas de libros de economía que vayamos leyendo, eso quiere decir que las siguientes reseñas no estarán relacionadas con la campaña mencionada. Era una sección que teníamos pensado desde hace un tiempo, y la oportunidad de colaborar con el Gremi de Llibreters de Mallorca nos permitió iniciar con este proyecto, aportando nuestro granito de arena. Ahora seguiremos nuestro propio camino en la promoción de la lectura y la recomendación de libros económicos.

La primera reseña que estamos preparando es la del libro “El hombre que cambió su casa por un tulipán” del economista español Fernando Trías de Bes, un interesante ensayo sobre las burbujas económicas. Tema que ya hemos tratado en el blog:

¿Qué es una burbuja económica?

– Reflexiones sobre las burbujas económicas más famosas de la historia

¿Qué es un corralito?

corralito

Aprovechamos las notícias de los úlitmos días sobre Grecia para explicar brevemente el siginificado de esta palabra, su origen y el por qué de su aplicación. Hace unos años hubo ciertos rumores sobre un posible corralito en España y en el 2001 se produjo el famoso corralito en Argentina, así que vamos a despejar las dudas alrededor de este concepto.

La palabra corralito es la forma informal que se le denomina cuando un gobierno establece medidas de control de capital en el país, más concretamente, limitaciones en la salida de capital de los bancos. De hecho, el origen de la palabra que hace referencia este post se remonta al 2001 en Argentina y el creador es el periodista Antonio Laje. En español, corral hace referencia a una superficie cerrada donde hay animales en su interior, a veces en forma de jaula. Y más concretamente la RAE define corralito como ese parque cerrado para niños. Por tanto, vemos el símil que se hace con el de un país en el cual los ciudadanos no tienen libertad de poder sacar su dinero del banco.

En resumen, podemos definir corralito como la limitación que se pone en un país a la retirada de dinero en efectivo en los bancos por parte de sus clientes . Pero, ¿por qué un gobierno decide poner este tipo de límites? Se establecen para evitar pánicos bancarios, en los cuales los ciudadanos empezarían a sacar todo su dinero en el banco, llegando al punto de que las entidades financieras no tendrían suficiente dinero para poder entregar a sus clientes y por tanto, entrarían en quiebra. Si pasa lo mismo en todos los bancos de un país, el sistema financiero se colapsaría. Por tanto, se establece un corralito para evitar la quiebra de los bancos y la caída del sistema financiero. Un ejemplo singular de cómo un banco puede quebrar ante esta situación, es la reciente quiebra del Banco de Madrid. Según la versión oficial, sus clientes empezaron a sacar sus depósitos y cuentas corrientes ante los problemas de la matriz, el Banco Privado de Andorra, conduciendo al Banco de Madrid a la quiebra. Debido al tamaño del banco y del motivo (blanqueo de capitales de la matriz), el problema no se extendió más allà del banco.

En Grecia, ante los problemas con el pago de sus deudas con la Troika y ante no llegar a un acuerdo, el escenario de un impago es más probable, así como una posible salida del euro. Esta combinación de sucesos hace que la gente quiera retirar su dinero de los bancos helenos, al no estar seguros sus ahorros en ellos. Las principales medidas tomadas son el cierre de os bancos helenos y la bolsa de Grecia hasta el 6 de julio, así como la limitación de la retirada de 60€ por persona y día en los cajeros automáticos. Matizar que cualquier persona con una tarjeta de crédito expedida fuera de Grecia no tiene esa limitación y las pensiones se pueden cobrar sin ningún problema.

¿Qué es el riesgo moral?

riesgo moral

El riesgo moral es un término que se puso de moda con la crisis económica, a raíz de las dudosas actuaciones de los bancos y entidades financieras. En inglés, moral hazard, es un concepto económico que existe desde hace tiempo. El primero en hablar de ello fue el padre de la economía moderna, Adam Smith, en el famoso libro “La riqueza de las naciones” en 1776.

El riesgo moral hace referencia a las actuaciones que hace un individuo cuando las personas que sufren sus acciones negativas no tienen toda la información del primero. Explicado de otra forma, cuando las acciones de una persona repercuten negativamente en otras personas, siendo el primero el único que tiene toda la información y sabe las consecuencias. En finanzas, se puede entender cuando una persona o entidad asume más riesgos en sus inversiones porque las ganancias serán para ellos mientras que las pérdidas las asumirán otras personas. Los que sufren la parte negativa, no pueden hacer nada porque no hay infromación perfecta y no saben las intenciones exactas.

En la crisis económica, podemos ver esto en las actuaciones de los bancos, como hemos dicho antes. Los directivos se veían incentivados a asumir más riesgos de los debidos, ya que en caso de salir bien sus inversiones se traducía en unos generosos bonus a final de año para ellos, mientras que si las actuaciones salían mal y el banco entraba en problemas, sabían que el gobierno les ayudaría.

El ejemplo tradicional que se ha puesto siempre, es el de los seguros. Una persona que tiene su coche asegurado a todo riesgo, los incentivos a ir con cuidado y tratar bien al coche son muy bajos. Sabe que en caso de cualquier rasguño, problema o accidente, el seguro lo cubre todo. En este caso, el seguro es el que sufre las acciones negativas de la persona que asume más riesgo, ya que el dueño del coche sabe que no tendrá que afrontar los posibles problemas de sus acciones. Para arreglar esto, los seguros pusieron las franquícias. Esto es una cantidad prefijada en el contrato, la cual el seguro no lo cubre. Por ejemplo, si estamos hablando de una franquícia de 500€, ante cualquier problema, los primeros 500€ los paga el asegurado mientras que el resto se encarga el seguro. (Definición técnica y más detallada de franquícia: aquí)

Aquí adjuntamos un magnífico video de La Vanguardia, donde el economista Xavier Sala i Martin explica con más detalle los ejemplos de los seguros y los bancos:

Reseña “El capital en el Siglo XXI”

Capital siglo XXIHoy en Economía para Principiantes y en Paraula de Llibreter traemos la reseña del libro “El Capital en el siglo XXI” de Thomas Piketty. El libro lo fuimos a recoger en la Llibreria Campus, situada en la carretera de Valldemossa km 7,5, dentro de la Universitat de les Illes Balears. El libro nos fue cedido dentro de la campaña de fomento de la lectura del Gremi de Llibreters de Mallorca, con el apoyo del Consell de Mallorca y el gran trabajo de Mallorcablogs.

El autor, Thomas Piketty, es un economista francés especializado en el estudio de las desigualdades económicas y de la distribución de la renta. Es actualmente profesor asociado en la Escuela de Economía de París y desde el 2000 es director de estudios de École des Hautes Études en Sciences Sociales. Gran parte de todos los libros que ha publicado son estudios económicos de su especialización.

En este libro, Thomas Piketty nos ofrece un profundo análisis económico de la desigualdad en la distribución de la renta y del capital/patrimonio en los principales países del mundo. El periodo de análisis comprende desde el siglo XVIII hasta la actualidad, haciendo una predicción de cómo se comportarán estas distribuciones a lo largo del siglo XXI. Por tanto,  estamos ante un libro con una cierta complejidad de ámbito económico.

Al principio del libro, el autor comenta que su objetivo es que sea un libro dirigido para todos los públicos y que todo los detalles técnicos propios del estudio se pueden encontrar en una página web que detalla, abierta a todos los lectores. A mi parecer, después de haber leído todo el libro, encuentro que no es un libro dirigido a cualquier persona por dos motivos. El primero es por el alto contenido de conceptos económicos que contiene el libro. Es cierto que el autor define todo tipo de concepto, toda fórmula o ecuación que utilice así como el método de análisis utilizado, poniendo ejemplos clarificadores. Pero de todas formas, bajo mi punto de vista, el lector tiene que estar familiarizado un poco con toda esta jerga para entender correctamente todos los análisis y conclusiones que hace.

El segundo motivo es que el lector tiene que estar muy interesado en la temática. Hay que recordar que es un libro de casi 800 páginas donde explica gráficos, tablas y sus conclusiones. En las páginas que se dedica a interpretar los gráficos y tablas se pueden llegar a hacer pesadas y lentas, pero hay que recordar que es totalmente necesario ante el tipo de libro que estamos. Es por eso que hay que estar motivado por la temática de desigualdad de renta y patrimonio.Resaltar que no es una crítica hacia el libro o el autor, sino una indicación sobre a qué público está dirigido el libro desde mi punto de vista.

Entrando en el contenido del libro, el autor realiza un profundo análisis, entrando en un gran grado de detalle para explicar el porqué de los datos con unas buenas conclusiones y bien argumentadas. Esto no quiere decir que esté de acuerdo con todas sus reflexiones y soluciones, pero hay que reconocer que defiende bien sus interpretaciones.

Volviendo al tema de las páginas más densas, si bien es cierto que es normal que sea un poco espeso el texto, el autor o los traductores, consiguen hacer una prosa más ligera y entretenida si comparamos con otros textos de estudios económicos, permitiendo una lectura más amena.

Como conclusión final, estamos ante un libro que nos permite dar una visión general y particular de cómo ha ido evolucionando la distribución de la renta del trabajo y del capital en los países y la distribución de la posesión del capital, explicando los factores clave en cada momento que han motivado tales movimientos. Al mismo tiempo, el libro nos transporta a un viaje a lo largo de la historia mundial, destacando grandes acontecimientos como la Revolución Francesa, la Primera y Segunda Guerra Mundial. El autor nos enseña como el periodo 1914-1945, supone una cambio radical en la distribución de las rentas y capital, pasando de máximos históricos de desigualdad en vísperas de la Primera Guerra Mundial a un aumento de la igualdad al terminar la Segunda, debido a la dureza y a la destrucción de éstas. A partir de ese momento, se ha iniciado otro periodo de aumento de desigualdad hasta día de hoy.

Reflexiones de las burbujas económicas más famosas de la historia

burbuja

La burbuja inmobiliaria que hemos vivido durante estos años y que explotó en el 2008 puede parecer una novedad en la historia económica. Podemos caer en la tentación de pensar que este error que cayó el ser humano fue puntual, pero esta irracional sobrevaloración de un activo o producto se ha dado en más ocasiones durante los años. El ser humano no aprende de sus errores económicos y cae una vez detrás de otra. Por eso es interesante hacer una repaso a las burbujas económicas más grandes que han sucedido a lo largo de los años.

Tulipanes

La primera burbuja que se conoce y una de las más famosas es la de los bulbos de tulipán que tuvo lugar en Holanda en el siglo XVII, conocida como la “Tulipamanía”. La locura fue de tal magnitud que la gente llegó a intercambiar sus casas por unos cuantos bulbos.

A finales del siglo XVI la economía de los Países Bajos estaba en crecimiento y gozaba de una gran prosperidad. En ese momento, se empezaron a importar tulipanes procedentes de Turquía y se puso de moda entre la clase alta de la sociedad tener tulipanes en sus jardines. A partir de 1630 el interés por ellos empezó a crecer notablemente y en consecuencia sus precios también. Mucha gente empezó a especular y compraba para luego vender más caro. Fue en ese momento donde surgió un mercado de futuros importante, donde la gente compraba por anticipado bulbos a un cierto precio y esperaban a que florecían en verano. Gente de todas clases vendían sus bienes para poder entrar en ese mercado, ante la creencia que siempre se ganaba en ese “juego”.

Está documentado que el estallido de la burbuja se produjo el 5 de febrero de 1637 ante las malas perspectivas de la siguiente temporada. La gente paró de comprar tulipanes y empezó a querer vender los suyos, para así asegurarse la ganancia. Ante esta masa de vendedores, el precio empezó a bajar fuertemente y muchas familias perdieron todo lo que tenían. Fue en ese momento que Holanda entró en una depresión.

Mares del Sur

Para encontrar la siguiente burbuja en la historia hay que ir hasta Gran Bretaña y ubicarse a principios del siglo XVIII. La compañía de los Mares del Sur compró 10 millones de libras de deuda pública británica y el Estado a cambio le concedió el monopolio del comercio con América. La compañía estaba avalada por el Estado y rápidamente los inversores se interesaron por ella. Este interés provocó una subida en los precios de las acciones.

En 1717 ante la buena acogida del monopolio, volvieron a comprar 10 millones más de deuda a cambio de una nueva emisión de acciones. Los directivos de la empresa empezaron a alardear del buen funcionamiento de Mares del Sur y su gran potencial. Las compras aumentaron y el precio de cotización no paraba de subir, hasta llegar a las 1000 libras por acción. Fue el 1720 ante los dudosos resultados de la sociedad que se descubrió que había sido un fraude y los dueños habían inflado el valor de la empresa. Rápidamente los inversores quisieron vender sus acciones, hecho que provocó el estallido de la burbuja. Fue entonces cuando Gran Bretaña entró en una crisis económica ante las numerosas pérdidas de los bancos y los accionistas.

La nota curiosa de esta historia es que el famoso físico Isaac Newton había comprado acciones de Mares del Sur y perdió 20000 libras en el estallido.

Gran Depresión de 1929

La crisi económica por excelencia también fue provocada por una burbuja económica. En la década de 1920 en Estados Unidos se estaba viviendo el sueño americano, el conocido “American way of life”. Época de prosperidad económica, los empresarios y ciudadanos tenían un exceso de ahorro que se fue canalizando hacia la bolsa. Las acciones americanas fueron subiendo exponencialmente a lo largo de los años hasta el 1929, cuando se produjo el famoso crack y la burbuja de las acciones estalló.

Punto Com 2000

A partir de 1997, con la entrada de Internet en nuestras vidas, muchos inversores vieron oportunidades para ganar dinero. Las empresas relacionadas en este sector, las páginas web, empezaron a subir en la bolsa, mucha gente empezó a comprar acciones. Veían una gran cantidad de futuros beneficios y que éstas crecieran fuertemente. Ante esta avalancha de compras los precios de las acciones fueron subiendo como la espuma, hasta que en el 2001 (?) estalló la burbuja y los índices tecnológicos empezaron a bajar fuertemente.

Inmobiliaria 2007

Esta, creo, que es la que necesita menos explicación de todas, porque se ha hablado mucho a lo largo de todos estos años. Si tuviéramos que resumir en una o dos frases: los bancos empezaron a dar hipotecas sin estudiar los riesgos de cada una de ellas, eso provocó una gran compra de vivienda y en consecuencia construcción de ellas. Hasta que el 2007, al ver que muchas de ellas no podían ser pagadas por los propietarios, el miedo empezó a cundir y los balances de los bancos a sufrir. Esto ha provocado un efecto domino en todo un sistema económico altamente endeudado.

Una vez hecho el viaje por las burbujas más famosas de la historia económica, podemos ver como todas siguen un esquema muy claro e igual, siempre guiadas por la psicología humana. Se empieza por una época de crecimiento económico, en la cual las empresas ganan grandes cantidades de dinero. Todo el mundo se impregna de esta bonanza económica y empieza a querer ganar cada vez más dinero. Buscando la inversión perfecta, un activo en particular empieza a subir, sobrepasando su precio intrínseco. Momento en que la gente empieza a pagar más de lo que realmente vale, con la creencia que siempre seguirá subiendo. Hasta que llega el momento, que los inversores se dan cuenta que realmente está sobrevalorado y empiezan a vender para asegurar ganancias. Este es el momento que estalla la burbuja y el precio cae en picado. Todo el sistema que se había endeudado para poder financiar las inversiones “perfectas”, ahora tiene unas obligaciones que no puede pagar, entrando en una fuerte crisis.

El ser humano tropieza una y otra vez con la misma piedra, guiados por la avaricia. Cegados por el objetivo de ganar dinero, no se para a pensar si realmente el activo que está comprando vale ese precio. El otro problema es que no se analiza si realmente se puede permitir esa inversión, ya sea por el dinero ahorrado como por la deuda que se asume, poniendo en peligro las finanzas particulares (ya sean familias o empresas). En definitiva, falta un poco de responsabilidad en este sistema económico.

 Pere Antoni Taberner

Campaña de Fomento de la Lectura

campaña fomento lectura

Hace un tiempo anunciamos por las redes sociales del blog la colaboración de Economía para Principiantes en la campaña de fomento de la lectura del Gremi de Llibreters de Mallorca . Por eso, hemos decidido hacer una entrada explicando en qué consiste exactamente esta campaña y por qué hemos decidido colaborar.

El Gremi de Llibreters de Mallorca juntamente con Mallorcablogs, con el apoyo del Consell de Mallorca inició en el mes de febrero este interesante proyecto con dos mensajes muy interesantes: fomentar la lectura entre la sociedad mallorquina y recordar la importancia de las pequeñas y medianas librerías en nuestra isla.

La campaña consiste en que blogueros de Mallorca vamos a recoger un libro en una librería de nuestra tierra y al terminar nuestra lectura procedemos a realizar una reseña sobre la obra en cuestión en nuestros respectivos blogs. Los blogs participantes somos de todo tipo de temáticas, dando una gran riqueza y variedad al proyecto. Paralelamente a esta actividad, cada mes se llevan a cabo en las distintas librerías actividades culturales: talleres de escritura, de literatura, de trabajos manuales, presentaciones de libros y poemas, exposiciones…

Para centralizar de una forma ordenada todas las reseñas de los blogueros, el calendario mensual de actividades y las interesantes historias de las librerías se ha creado un blog de la campaña: Paraula de Llibrater , el cual recomendamos su visita.

En Economía para Principiantes, cuando nos propusieron participar, enseguida nos pareció una muy buena idea colaborar. Somos unos grandes lectores de libros, sobre todo del ámbito de economía. Por eso, creemos que es importante transmitir nuestro entusiasmo por la lectura a todo nuestros visitantes, ya que el hecho de leer libros enriquece a las personas. También somos grandes visitantes de librerías, nos gusta ir a pasear, ver las novedades literarias y dialogar con los libreros, intercambiando opiniones e ideas. Es por ello, que la experiencia de ir a una librería a comprar un libro no se encuentra en ningún otro sitio.

En nuestro caso, hemos elegido el libro “El capital del s. XXI” del economista francés Thomas Picketty, el cual fue recogido en la Llibreria Campus. El libro es un complejo estudio económico sobre la distribución de la renta y la riqueza en el mundo que abarca los últimos 300 años de la historia. Analizando los datos históricos económicos de los países más importantes, Picketty explica cómo han ido evolucionando distintos ratios de desigualdad de renta y patrimonio, intentando buscar el porqué. No avanzaremos más, y en la reseña haremos un interesante análisis del libro.

Reflexiones de esa asignatura tediosa en carreras económicas

historia economica

En las carreras económicas y empresariales, ya sea Economía, ADE o Finanzas, hay una asignatura que siempre esta presente: Historia Económica (o sus diferentes nombres en las distintas universidades). Se suele caracterizar por ser la asignatura “tocho” y aburrida, la odiada por los alumnos. Evidentemente, hay quienes les gusta, la encuentran interesante y la estudian con gusto. 

Justo hace tres años la cursé, siendo yo del primero grupo. No me gustaba nada y menos tener que “empollar” todo esos apuntes. Siempre he sido de las asignaturas prácticas, de números. Ante mi ignorancia y mi inocencia, pensaba que era una tontería estudiar todo eso. Mis pensamientos eran: para qué estudiar situaciones que han pasado hace mucho, en épocas muy distintas a la actual, si ya tenemos un buen lío económico armado actualmente. Mejor centrarse en cosas que nos ayuden para la actualidad. Sobretodo en el ámbito de la economía, que ha evolucionado y cambiado considerablemente a lo largo de los años. 

Evidentemente, el Pere de ahora piensa muy distinto. En tres años, uno aprende muchas cosas y es capaz de opinar con más conocimiento. En todos estos años, al devorar libros de economía, leer distintos autores con distintos pensamientos, leer bastantes artículos, he llegado a la conclusión que la asignatura se queda corta. Me explico. 

Si lees (ya no digo estudiar) un poco de historia económica puedes ver cómo el ser humano cae una y otra vez en los mismos errores financieros. Un claro ejemplo es el de las burbujas económicas, teniendo cada vez el mismo esquema: tiempo de bonanza, euforia, dinero y deuda, estallido, ruina y crisis. ¿Por qué los seres humanos no aprendemos?  Es verdad que si comparamos la primera burbuja documentada (Holanda, Tulipanes,1630) y la recién vivida en el 2007, el mundo y el sistema económico no tienen nada que ver, siendo actualmente muy complejo. pero el error es el mismo. 

Pero los estudiantes de ciencias económicas y empresariales no solo tendrían que estudiar el pasado económico para evitar caer en los mismos errores, sino que les abre la mente y les da la oportunidad de dudar y cuestionarse todo (siempre hablando dentro del mundo económico).

Se puede caer en la tentación que los dogmas establecidos es lo normal y lo único, están allí porque es lo mejor y lo único que existe. Por ejemplo, no hace mucho había el patrón oro, otro sistema monetario distinto al actual. No entraré a discutir si es mejor o peor, o si se tendría que adaptar o no, pero siempre enriquece a un economista saber que hay distintas y variadas maneras de hacer funcionar una economía, y no solo la que está vigente actualmente. 

Ahora, estoy leyendo el libro del economista Thomas Picketty, “El Capital del s. XXI” y me llamó la atención que esto de la inflación es una cosa relativamente nueva, que se empezó a dar a principios del siglo XX , pero que antes era básicamente inexistente (variaciones del 0,2/0,3%) y cuando había un periodo de inflación/deflación automáticamente se corregía en los siguientes años.

Con todo esto, quiero decir que al conocer diferentes sistemas, diferentes maneras de funcionar, distintos enfoques, nos abre la mente, nos enriquece y nos da más herramientas a nuestra disposición. Tampoco hay que caer en el error de pensar, que lo único que ha ocurrido a lo largo de la historia, es lo único válido, correcto, “normal”. En todos estos años ha habido aciertos y errores, políticas económicas que han funcionado y otras que no, que una misma funciona en un país  y en otro no, estrategias empresariales infalibles y otras que nunca se tienen que aplicar. Pero, ¿hay la posibilidad de “crear” políticas o estrategias válidas hasta ahora inmaginables? ¿Puede que algunas de estas que han fracasado, en un futuro y en otro contexto funcionen? 

La conclusión a todo esto, es que hay que saber dudar y cuestionarse todo, para así conseguir salir de algunas reglas preestablecidas, los dogmas económicos antes comentados. Esta es la única forma de poder progresar, mejorar y avanzar, tanto como personas como sociedad. Pero para poder cuestionar, hay que aprender, leer y conocer. Conocer la historia económica permite evitar caer en errores que la humanidad ya ha caído y tener una visión más amplia de la economía.

Pere Antoni Taberner